"The Face", Macintosh y los ochenta

Tendencias nuevas para el diseño y la ilustración

19-oct-2009 Ximena Cuenca Figueroa

La tradición decía que las imágenes se trazaban en papel, pero con las nuevas tecnologías y la rebeldía de los ochenta, el lienzo artístico se transformó en uno digital.

Peinados altos, maquillajes excéntricos, hombreras altas, pantalones ajustados. La juventud de los años ochenta marcó tendencias que hoy en día, continúan siendo una fuente de inspiración constante para la música, el arte y la moda. Justamente, una de estas fuentes icónicas para el diseño e ilustración contemporáneos lo marcó la revista británica The Face, que unida al talento del ilustrador Ian Wright en su primer número, vaticinó unos años antes lo que vendría más adelante: la creación de imágenes digitales.

Nacimiento del rostro de 1980

The Face fue fundada en mayo de 1980 por Nick Logan, quien ya tenía cierto peso en el medio editorial gracias a revistas musicales como Smash hits y The New Musical Express. Gracias a la experiencia de Logan como un editor visionario, The Face se transformó en una especie de biblia para todos los jóvenes que buscaban las más recientes tendencias musicales y de moda.

Si bien, el primer número de The Face usó a grandes rasgos un diseño básico, la ilustración de Ian Wright sobre un hombre de pantalones ajustados de cintura alta y grandes hombreras, causó un gran revuelo, pues debido a que estaba trazado únicamente con líneas negras y puntiagudas, daba la impresión de que la computadora había sido una herramienta importante para su realización. A partir de entonces, la revista comenzó a integrar en sus filas a grandes talentos como Neville Brody, Lee Swillingham y Richard Benson, que contribuyeron a toda la innovación visual y artística que hizo de The Face durante dos décadas, una revista única y vanguardista.

La computadora para el resto de nosotros: Macintosh

Mientras the Face continuaba con sus aportaciones visuales, el 24 de enero de 1984 se lanzó al mercado Macintosh, la computadora que cambiaría el mundo del diseño por su revolucionaria interfaz gráfica. La nueva línea de Apple salió al mercado con un precio de 2 mil 500 dólares y fue anunciada durante el Super Bowl con un comercial dirigido por Ridley Scott. El comercial titulado “1984”, hacía una referencia directa a la novela de George Orwell, y el Gran Hermano era destruido por una deportista tras lanzarle un martillo. El mensaje posterior a la destrucción fue clarísimo: <<1984 no será como “1984”>>, y es que Macintosh logró posicionarse como la computadora de los creadores visuales, aunque debido a su costoso precio aún no era posible de adquirir para artistas independientes.

La revolución digital en The Face

Mientras Mac comenzaba a popularizarse entre los diseñadores, directores de arte e ilustradores de renombre como Richard Wright, Andy MArtin, y J. Otto Seibold, Graham Rounthwaite se convirtió en el director de arte de The Face. Rounthwaite venía de trabajar para firmas importantes como ilustrador, y cuando tomó la dirección de la revista, eligió a un grupo de creativos que ya tuvieran experiencia en el ámbito digital. De esta forma fue como The Face, pitonisa de las imágenes digitales con aquel hombre ochentero de Richard Wright, se convirtió en un semillero de talentos digitales durante la década de los noventa.

Siglo XXI: la era de las imágenes digitales

Aunque la emblemática revista The Face publicó su último número en el 2004, sentó los precedentes inmediatos para la renovación del lenguaje y la estética en la ilustración y el diseño. Si bien es cierto que la creación de imágenes digitales ha cobrado una importancia vital para nuevas ramas como el diseño web, la ilustración digital, y ha renovado los aires de los ya tradicionales diseño gráfico y fotografía, también es cierto que la tarea de los artistas digitales actuales va más allá de poder manipular un programa como Photoshop o Illustrator a la perfección. Y es que el hecho de saber usar apropiadamente las herramientas, no suple en nada la creatividad y el talento de alguien que nació para hacerlo.

Los diseñadores e ilustradores actuales han creado un lenguaje visual nuevo basado en la mezcolanza de técnicas, pues han hallado en la libertad del lápiz y la rapidez de la computadora, nuevas formas para conjuntar lo tradicional con la tecnología.

Bosquejar en papel, escanear, trazar con vectores, finalizar la obra con Photoshop. Los lindes de la creación de imágenes se han expandido de un modo insospechado en el que Macintosh y las nuevas tecnologías han tenido un papel importante. Ahora no es ninguna sorpresa que los jóvenes artistas de este medio trabajen free lance, en un grupo colectivo o para una agencia, a todos los une el valor de lo digital en lo visual, de las nuevas y cada vez más cortas tendencias para logar destacar en un ámbito sumamente competitivo.

El copyright del artículo "The Face", Macintosh y los ochenta, publicado en Arte pertenece a Ximena Cuenca Figueroa. Es necesario el consentimiento expreso de su autor para la publicación o reproducción, parcial o total, a través de medios impresos, online o a través de cualquier otro medio o formato de "The Face", Macintosh y los ochenta.  
Madonna, 1990, The Face magazine Madonna, 1990
Bun bun / Tony Face, Ian Wright Bun bun / Tony Face
Sin título, Graham Rounthwaite Sin título
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